En el marco de las acciones ambientales orientadas a mejorar la calidad de vida en el tejido urbano, la Agencia de Protección Ambiental (APRA) y el Cuerpo de Agentes de Tránsito intensificaron este martes los controles de emisión de ruidos molestos sobre vehículos de transporte público y motocicletas en las avenidas troncales de la capital.
Los operativos de fiscalización sonora se desplegaron en puestos fijos y dinámicos ubicados en las avenidas Santa Fe, Corrientes, Rivadavia y San Martín, utilizando sonómetros digitales de alta precisión homologados por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
«La contaminación acústica afecta de manera directa el descanso y la salud de los vecinos. Estamos verificando que los colectivos y motocicletas cumplan con los límites máximos de decibeles autorizados por la normativa ambiental, sancionando severamente el uso de caños de escape no homologados o alterados», informaron voceros de la APRA.
Durante los procedimientos realizados en las últimas jornadas, los fiscalizadores realizaron más de 350 mediciones en vía pública, procediendo a la remisión al depósito municipal de 28 motocicletas que superaban holgadamente las marcas de decibeles permitidas o carecían de silenciadores.
La normativa porteña estipula multas económicas y la obligación de realizar una nueva inspección técnica para aquellos vehículos sancionados por ruidos excesivos antes de ser rehabilitados para la circulación por las calles porteñas.

Deja una respuesta