En el marco de las acciones ambientales para mejorar la calidad de vida urbana, la Agencia de Protección Ambiental (APRA) y el Cuerpo de Agentes de Tránsito intensificaron este miércoles los controles de emisión de ruidos molestos sobre vehículos de transporte público y motocicletas en las avenidas troncales de la capital.
Los operativos de fiscalización sonora se desplegaron en puestos fijos y dinámicos ubicados en las avenidas Santa Fe, Corrientes, Rivadavia y San Martín, utilizando sonómetros digitales de alta precisión homologados por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
«La contaminación acústica afecta de manera directa el descanso y la salud de los vecinos. Estamos verificando que los colectivos y motocicletas cumplan con los límites máximos de decibeles autorizados por la normativa ambiental, sancionando el uso de caños de escape no homologados», informaron voceros de la APRA.
Durante los procedimientos realizados en las últimas jornadas, los fiscalizadores realizaron más de 300 mediciones en vía pública, procediendo a la remisión al depósito municipal de 22 motocicletas que superaban holgadamente las marcas de decibeles permitidas o carecían de silenciadores.
La normativa porteña estipula multas económicas y la obligación de realizar una nueva inspección técnica para aquellos vehículos sancionados por ruidos excesivos antes de ser rehabilitados para la circulación por las calles porteñas.

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