La Legislatura porteña comenzó a analizar un proyecto que busca ordenar la circulación y mejorar la accesibilidad en el Barrio Saldías, en Recoleta, mediante la creación formal del “Pasaje Saldías”, una calle que actualmente existe de hecho pero carece de denominación oficial. La iniciativa también plantea transformar uno de sus tramos en una “calle de convivencia”, con prioridad para peatones y criterios de movilidad adaptados a la escala barrial.
La propuesta fue presentada por la legisladora Manuela Thourte y forma parte de una estrategia orientada a fortalecer la integración urbana de este sector de la Ciudad, históricamente aislado pese a su ubicación estratégica dentro de la Comuna 2.
Una calle sin nombre que busca reconocimiento oficial
El proyecto establece la incorporación formal a la vía pública de un tramo ubicado entre el límite norte de la UBP 91 Saldías —conocida como Playón Saldías— y la calle San Pedro de Jujuy. Actualmente, esa traza es utilizada por vecinos y visitantes, pero no cuenta con denominación oficial ni con una regulación específica para su uso.
La iniciativa propone asignarle el nombre de “Pasaje Saldías”, una medida que además de ordenar la circulación facilitaría la identificación de domicilios y mejoraría la prestación de servicios esenciales como emergencias, correo, logística y mantenimiento urbano.
Prioridad para peatones y vecinos
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la creación de una “calle de convivencia”, una categoría urbana que prioriza el desplazamiento peatonal por sobre la circulación vehicular. El objetivo es generar un entorno más seguro, accesible y adecuado para la dinámica cotidiana del barrio.
Según los fundamentos de la iniciativa, esta modalidad permitiría reducir conflictos de tránsito y mejorar la calidad del espacio público, favoreciendo especialmente a niños, adultos mayores y personas con movilidad reducida.
Además, se contempla la posibilidad de establecer mecanismos de ingreso controlado para evitar que vehículos ajenos al barrio ocupen indebidamente las calles internas, una situación que los vecinos vienen denunciando desde hace tiempo.
Un reclamo surgido desde el barrio
La propuesta nació a partir de planteos realizados por habitantes de Saldías, quienes señalaron la necesidad de contar con reglas claras sobre el uso de los espacios públicos y una mejor organización de la circulación interna.
Entre los problemas identificados aparecen dificultades de acceso para residentes con movilidad reducida y obstáculos generados por la presencia de vehículos estacionados en sectores que deberían permanecer liberados para la circulación.
Los impulsores del proyecto sostienen que la regularización de la traza permitirá responder a estas demandas y mejorar las condiciones de convivencia cotidiana dentro del barrio.
Un paso más en la transformación de Saldías
La iniciativa se enmarca en el proceso de transformación urbana que atraviesa el Barrio Saldías en los últimos años. La incorporación de la UBP 91 al Código Urbanístico en 2024 abrió el camino para nuevas intervenciones destinadas a mejorar la conectividad y la integración de esta zona con el resto de la Ciudad.
Los fundamentos del proyecto destacan que la apertura y formalización del pasaje permitirán desarrollar futuras obras de infraestructura, además de incorporar señalización, iluminación y mejoras en las calzadas.
Más conectividad e identidad para el barrio
La creación del Pasaje Saldías busca trascender una simple modificación administrativa. Para sus impulsores, se trata de una herramienta de integración urbana que permitirá consolidar la identidad del barrio, mejorar la accesibilidad y fortalecer el vínculo entre los vecinos y el espacio público.
Si el proyecto avanza en la Legislatura, Saldías podría sumar una nueva referencia urbana formal y dar otro paso en el proceso de consolidación de un sector de Recoleta que busca mejorar su conexión con el resto de Buenos Aires sin perder su identidad barrial.

Deja una respuesta