Crisis hídrica en El Impenetrable chaqueño
En Misión Nueva Pompeya, el inicio de la estación seca estacional está agravando las dificultades para acceder a agua potable, tanto para el consumo humano como para el abrevado del ganado menor. Esta problemática afecta severamente a las comunidades aborígenes y a las familias criollas que residen en las zonas rurales de localidades clave como Fuerte Esperanza y El Espinillo.
Logística crítica y escasez de recursos
La falta de precipitaciones impide la recarga de aljibes y pozos someros, lo que convierte al despliegue de camiones cisterna —operados por la municipalidad y la Administración Provincial del Agua (APA)— en la única vía de abastecimiento para escuelas y centros comunitarios. Los habitantes de la región advierten que las enormes distancias y el mal estado de los caminos de tierra dificultan gravemente la logística de distribución en el monte chaqueño.
Demandas por soluciones de infraestructura
Ante este escenario, las organizaciones comunitarias han manifestado la urgencia de acelerar las obras de extensión del acueducto troncal. Asimismo, proponen como solución de fondo la construcción de nuevos reservorios de agua de lluvia equipados con sistemas de filtrado lento, medidas consideradas indispensables para revertir la histórica vulnerabilidad hídrica del norte de la provincia.
Impacto en la producción local
La crisis también golpea la economía de subsistencia de la zona. Los productores artesanales y caprinos han reportado que la carencia de agua adecuada afecta negativamente el peso y la producción láctea de sus animales, lo que repercute directamente en la seguridad alimentaria de las familias que dependen de esta actividad.

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